Bad seasons

Feature film Fiction-2005
Directed by Manuel Martín Cuenca

Bad Seasons is the story of Mikel (JAVIER CÁMARA), Ana (NATHALIE POZA) and Carlos (EMAN XOR OÑA), located in the heart of Madrid, people who relate while looking for their place in the world, a place that increasingly moves away from the idealized, which does not exist , and the only solution is from the real thing, to start building it. People that fate has ended up carrying on unexpected paths, and now share the need to rethink their options.

In an institute, in the middle of the class, a group of teenagers is taking a test. They all seem very concentrated, all but one: Gonzalo, who has decided not to write anything and leave his sheet blank. He doesn’t care if he’s suspended, he doesn’t care if his mother gets angry with him. Actually, that’s what he wants. He doesn’t know why, but he doesn’t like the way things are around him and he has decided that the world is going to stop… at least, his world is going to stop.

Not far from there, a woman catches a train of commuter: It is Ana, the mother of Gonzalo. As every morning he marches to his work in a refugee aid NGO: the most important thing in his life, which occupies all his time. Because your son is old enough to fend for himself, and love… love has long since gone.

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Artistic sheet:

Javier Camara
Nathalie Poza
Eman Xor Oña
Leonor Watling
Pere Arquillué
Fernando Echebarria
Gonzalo Pedrosa

Director:
Manuel Martín Cuenca

Screenwriter:
Alejandro HernándezManuel Martín Cuenca

Executive Producer:
Fernando Victoria de Lecea

Production direction:
Fernando Victoria de Lecea

Director of Photography:
David Carter

Mounting:
Ángel Hernández Zoido

Sound:
Eva Valiño
Nacho Royo-Villanova

Art Director:
Víctor Molero

Makeup and Hairdressing:
Patricia López (Make-up)
Mara Collazo (Hairdresser)

Technical data
filming format: 35 mm.
projection Format: 1:2,35
screen format: 16/9 anamorphic compatible 4/3
Color/B & N: Color
Duration: 115 ‘
Language: Spanish

  • Notas del director

    Malas temporadas es una película sobre la segunda oportunidad. Personajes que han perdido el norte, que se sienten desorientados y que no son capaces de encajar sus problemas.

    Es una historia urbana, pero no pretende tener el tono de una película social; el acercamiento a las historias es mucho más personal y no hay un mensaje explícito. Sin embargo, aunque todos los personajes tengan distintos problemas, comparten el mismo fantasma: el autoengaño. Han creído que, huyendo de lo que les ocurre, no afrontando la realidad que les rodea, pueden evitar sus consecuencias. Su proceso de aprendizaje consiste en aceptarse. No hay una solución al final del camino, sólo una solución en nuestras propias decisiones. En ese sentido, la película aborda, al final, la esperanza, porque siempre es posible encontrar un camino para seguir adelante.

    El tratamiento visual no es costumbrista, parte del naturalismo, pero se aleja de él, intentando buscar un tono estilizado en la luz, los encuadres y la puesta en escena. Toda la película está rodada cámara en mano siempre que hay escenas en exteriores o espacios que no pertenecen a los protagonistas. El conflicto, en esos casos, se hace más externo. Sin embargo, en las casas de los tres protagonistas la cámara se sitúa fija y los movimientos son más sutiles: el conflicto es interior, aunque más profundo y más complejo. Es allí donde los personajes deben resolver sus verdaderos problemas. De hecho, es una película de muchos espacios interiores.

    La dirección de arte y el tratamiento del sonido va también esa dirección: los elementos se simplifican, los personajes tienen cada uno una gama de colores que los definen y el sonido es sobrio. Los actores han trabajado también esa línea, contenida hasta el clímax de la historia en el que el tratamiento adquiere un cierto tono melodramático. Es el momento en el que las emociones explotan, en el que los personajes pierdan el control de sí mismos, para que luego puedan reflexionar sobre sus propias faltas.

    Es una película que no intenta juzgar la realidad que nos rodea, sino explorar nuestra actitud y nuestra mirada sobre ella. Una historia que podría ocurrir en muchas ciudades del mundo, una historia que podría ser la nuestra.

    La vida es como jugar una partida, a veces se gana, a veces se pierde. Pero vivir siempre merece la pena. Porque las malas temporadas son sólo el presagio de algo mejor.

    Manuel Martín

  • Notas de los personajes y los actores

    <span style=”color: #E57200;”>Ana</span>

    <strong>Nathalie Poza </strong>

    Ana es buena gente. No se guarda nada para ella. Siempre intenta ayudar a los demás y sabe cómo hacerlo. Su problema es que se olvida demasiado de sí misma.

    Nathalie es una actriz que trabaja con el único y el más grande registro: la verdad. No ahorra un solo esfuerzo ni se guarda nada. En ese sentido es igual que su personaje, tiene la misma pasión, la misma bondad que él. Como actriz es un regalo, porque todo lo que tiene te lo da. Experimenta, se deja llevar y aporta. A mí me encanta observarla trabajar, s é que disfruta de cada segundo.

    <span style=”color: #E57200;”>Carlos</span>

    <strong>Eman Xor Oña </strong>

    Carlos no vive en el presente. No está. Huye continuamente y oculta su corazón. Es su manera de sobrevivir.

    Eman tenía la fuerza y la mirada para interpretar ese personaje que se oculta detrás de la coraza. Alguien que no está contento con su vida, que no encuentra el lugar donde quedarse y nunca acaba de sentirse relajado. Convirtió a Carlos en un personaje duro y desamparado al mismo tiempo, alguien al que puedes odiar y querer, pero al que siempre acabarás entendiendo.

    <span style=”color: #E57200;”>Mikel</span>

    <strong>Javier Cámara </strong>

    Para Mikel, su gran pasión era el ajedrez, hasta que la cárcel le cambió la vida. Y lo que le ocurrió allí, le convirtió en otra persona. Mikel es un personaje lleno de enigmas. Sus sentimientos se van filtrando poco a poco.

    Javier ha sido un Mikel perfecto, no puedo imaginarlo mejor. Con una pasión por su personaje que me dejaba fascinado cada día. Mikel iba creciendo con Javier en cada escena, como si fuera algo natural. Y, sin embargo, yo no diría que Javier es uno de esos actores de los que llamaríamos de “método”, pero es un actor tan honesto que yo me pasaría horas y horas rodando con él.

    <span style=”color: #E57200;”>Gonzalo</span>

    <strong>Gonzalo Pedrosa</strong>

    Se supone que ya tiene edad para comportarse como un adulto pero nadie le ha preguntado si quiere hacerlo. Se siente solo, demasiado solo para hacerlo. Encerrarse en su habitación es su manera de huir.

    Gonzalo es la primera vez que actúa, pero tiene dos cualidades hermosas para alguien que quiere ser actor: misterio y mirada. Su personaje necesitaba mucho de ambas. El reto era contar lo que le pasaba sin apenas palabras. Lo hizo como si fuera un actor con experiencia y disfrutó. Creo que esto último fue lo más importante

    <span style=”color: #E57200;”>Laura</span>

    <strong>Leonor Watling</strong>

    Laura se hace daño. Siempre ha sido así, incluso antes del accidente que la dejó paralítica. Por eso comparte su vida con un hombre al que no ama y se enamora del que no es posible.

    Leonor es una actriz poderosa: su mirada, su piel… Una mujer que atrapa. En esta película debía interpretar a alguien que podía haber sido una princesa, pero que se desprecia a sí misma. Un personaje doloroso para cualquier actor. Leonor se entregó como si se hubiera puesto una venda en los ojos y se hubiera lanzado al abismo. Fue una actriz valiente.

    <span style=”color: #E57200;”>Fabré</span>

    <strong>Fernando Echebarría </strong>

    Fabré piensa que lo da todo en su amor por Laura y que apenas recibe nada a cambio. Pero, en realidad nunca ha tenido en cuenta los sentimientos de ella, sólo los suyos.

    Fernando aportó al personaje emoción, clase e inteligencia. Le dio a Fabré un matiz ambiguo y perturbador que hacía que su personaje estuviera a medio camino entre alguien a quien puedes llegar a temer y alguien que te puede conmover

    <span style=”color: #E57200;”>Pascual</span>

    <strong>Pere Aquillué</strong>

    A Pascual nunca se le pasó por la cabeza que pudiera acabar en la cárcel. Tampoco lo que allí le ocurrió. Ahora quiere volver a su rehacer su vida y olvidarse de todo. En el fondo, tiene mucho miedo.

    Pere tiene una fuerza como actor tremenda: su voz, su mirada… sientes que cuando estás delante de él te encuentras delante de alguien que es capaz de generar una energía que te va a atraer. Y, al mismo tiempo, es un actor muy sutil, que debajo de esa fuerza esconde fragilidad y corazón.

+ Sinopsis

Bad Seasons is the story of Mikel (JAVIER CÁMARA), Ana (NATHALIE POZA) and Carlos (EMAN XOR OÑA), located in the heart of Madrid, people who relate while looking for their place in the world, a place that increasingly moves away from the idealized, which does not exist , and the only solution is from the real thing, to start building it. People that fate has ended up carrying on unexpected paths, and now share the need to rethink their options.

In an institute, in the middle of the class, a group of teenagers is taking a test. They all seem very concentrated, all but one: Gonzalo, who has decided not to write anything and leave his sheet blank. He doesn’t care if he’s suspended, he doesn’t care if his mother gets angry with him. Actually, that’s what he wants. He doesn’t know why, but he doesn’t like the way things are around him and he has decided that the world is going to stop… at least, his world is going to stop.

Not far from there, a woman catches a train of commuter: It is Ana, the mother of Gonzalo. As every morning he marches to his work in a refugee aid NGO: the most important thing in his life, which occupies all his time. Because your son is old enough to fend for himself, and love… love has long since gone.

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+ Ficha técnica

Artistic sheet:

Javier Camara
Nathalie Poza
Eman Xor Oña
Leonor Watling
Pere Arquillué
Fernando Echebarria
Gonzalo Pedrosa

Director:
Manuel Martín Cuenca

Screenwriter:
Alejandro HernándezManuel Martín Cuenca

Executive Producer:
Fernando Victoria de Lecea

Production direction:
Fernando Victoria de Lecea

Director of Photography:
David Carter

Mounting:
Ángel Hernández Zoido

Sound:
Eva Valiño
Nacho Royo-Villanova

Art Director:
Víctor Molero

Makeup and Hairdressing:
Patricia López (Make-up)
Mara Collazo (Hairdresser)

Technical data
filming format: 35 mm.
projection Format: 1:2,35
screen format: 16/9 anamorphic compatible 4/3
Color/B & N: Color
Duration: 115 ‘
Language: Spanish

+ Recorrido
  • Notas del director

    Malas temporadas es una película sobre la segunda oportunidad. Personajes que han perdido el norte, que se sienten desorientados y que no son capaces de encajar sus problemas.

    Es una historia urbana, pero no pretende tener el tono de una película social; el acercamiento a las historias es mucho más personal y no hay un mensaje explícito. Sin embargo, aunque todos los personajes tengan distintos problemas, comparten el mismo fantasma: el autoengaño. Han creído que, huyendo de lo que les ocurre, no afrontando la realidad que les rodea, pueden evitar sus consecuencias. Su proceso de aprendizaje consiste en aceptarse. No hay una solución al final del camino, sólo una solución en nuestras propias decisiones. En ese sentido, la película aborda, al final, la esperanza, porque siempre es posible encontrar un camino para seguir adelante.

    El tratamiento visual no es costumbrista, parte del naturalismo, pero se aleja de él, intentando buscar un tono estilizado en la luz, los encuadres y la puesta en escena. Toda la película está rodada cámara en mano siempre que hay escenas en exteriores o espacios que no pertenecen a los protagonistas. El conflicto, en esos casos, se hace más externo. Sin embargo, en las casas de los tres protagonistas la cámara se sitúa fija y los movimientos son más sutiles: el conflicto es interior, aunque más profundo y más complejo. Es allí donde los personajes deben resolver sus verdaderos problemas. De hecho, es una película de muchos espacios interiores.

    La dirección de arte y el tratamiento del sonido va también esa dirección: los elementos se simplifican, los personajes tienen cada uno una gama de colores que los definen y el sonido es sobrio. Los actores han trabajado también esa línea, contenida hasta el clímax de la historia en el que el tratamiento adquiere un cierto tono melodramático. Es el momento en el que las emociones explotan, en el que los personajes pierdan el control de sí mismos, para que luego puedan reflexionar sobre sus propias faltas.

    Es una película que no intenta juzgar la realidad que nos rodea, sino explorar nuestra actitud y nuestra mirada sobre ella. Una historia que podría ocurrir en muchas ciudades del mundo, una historia que podría ser la nuestra.

    La vida es como jugar una partida, a veces se gana, a veces se pierde. Pero vivir siempre merece la pena. Porque las malas temporadas son sólo el presagio de algo mejor.

    Manuel Martín

  • Notas de los personajes y los actores

    <span style=”color: #E57200;”>Ana</span>

    <strong>Nathalie Poza </strong>

    Ana es buena gente. No se guarda nada para ella. Siempre intenta ayudar a los demás y sabe cómo hacerlo. Su problema es que se olvida demasiado de sí misma.

    Nathalie es una actriz que trabaja con el único y el más grande registro: la verdad. No ahorra un solo esfuerzo ni se guarda nada. En ese sentido es igual que su personaje, tiene la misma pasión, la misma bondad que él. Como actriz es un regalo, porque todo lo que tiene te lo da. Experimenta, se deja llevar y aporta. A mí me encanta observarla trabajar, s é que disfruta de cada segundo.

    <span style=”color: #E57200;”>Carlos</span>

    <strong>Eman Xor Oña </strong>

    Carlos no vive en el presente. No está. Huye continuamente y oculta su corazón. Es su manera de sobrevivir.

    Eman tenía la fuerza y la mirada para interpretar ese personaje que se oculta detrás de la coraza. Alguien que no está contento con su vida, que no encuentra el lugar donde quedarse y nunca acaba de sentirse relajado. Convirtió a Carlos en un personaje duro y desamparado al mismo tiempo, alguien al que puedes odiar y querer, pero al que siempre acabarás entendiendo.

    <span style=”color: #E57200;”>Mikel</span>

    <strong>Javier Cámara </strong>

    Para Mikel, su gran pasión era el ajedrez, hasta que la cárcel le cambió la vida. Y lo que le ocurrió allí, le convirtió en otra persona. Mikel es un personaje lleno de enigmas. Sus sentimientos se van filtrando poco a poco.

    Javier ha sido un Mikel perfecto, no puedo imaginarlo mejor. Con una pasión por su personaje que me dejaba fascinado cada día. Mikel iba creciendo con Javier en cada escena, como si fuera algo natural. Y, sin embargo, yo no diría que Javier es uno de esos actores de los que llamaríamos de “método”, pero es un actor tan honesto que yo me pasaría horas y horas rodando con él.

    <span style=”color: #E57200;”>Gonzalo</span>

    <strong>Gonzalo Pedrosa</strong>

    Se supone que ya tiene edad para comportarse como un adulto pero nadie le ha preguntado si quiere hacerlo. Se siente solo, demasiado solo para hacerlo. Encerrarse en su habitación es su manera de huir.

    Gonzalo es la primera vez que actúa, pero tiene dos cualidades hermosas para alguien que quiere ser actor: misterio y mirada. Su personaje necesitaba mucho de ambas. El reto era contar lo que le pasaba sin apenas palabras. Lo hizo como si fuera un actor con experiencia y disfrutó. Creo que esto último fue lo más importante

    <span style=”color: #E57200;”>Laura</span>

    <strong>Leonor Watling</strong>

    Laura se hace daño. Siempre ha sido así, incluso antes del accidente que la dejó paralítica. Por eso comparte su vida con un hombre al que no ama y se enamora del que no es posible.

    Leonor es una actriz poderosa: su mirada, su piel… Una mujer que atrapa. En esta película debía interpretar a alguien que podía haber sido una princesa, pero que se desprecia a sí misma. Un personaje doloroso para cualquier actor. Leonor se entregó como si se hubiera puesto una venda en los ojos y se hubiera lanzado al abismo. Fue una actriz valiente.

    <span style=”color: #E57200;”>Fabré</span>

    <strong>Fernando Echebarría </strong>

    Fabré piensa que lo da todo en su amor por Laura y que apenas recibe nada a cambio. Pero, en realidad nunca ha tenido en cuenta los sentimientos de ella, sólo los suyos.

    Fernando aportó al personaje emoción, clase e inteligencia. Le dio a Fabré un matiz ambiguo y perturbador que hacía que su personaje estuviera a medio camino entre alguien a quien puedes llegar a temer y alguien que te puede conmover

    <span style=”color: #E57200;”>Pascual</span>

    <strong>Pere Aquillué</strong>

    A Pascual nunca se le pasó por la cabeza que pudiera acabar en la cárcel. Tampoco lo que allí le ocurrió. Ahora quiere volver a su rehacer su vida y olvidarse de todo. En el fondo, tiene mucho miedo.

    Pere tiene una fuerza como actor tremenda: su voz, su mirada… sientes que cuando estás delante de él te encuentras delante de alguien que es capaz de generar una energía que te va a atraer. Y, al mismo tiempo, es un actor muy sutil, que debajo de esa fuerza esconde fragilidad y corazón.

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