The CUBA game

Feature Documentary-2001
Directed by Manuel Martín Cuenca

For Cubans, baseball is more than just a national sport. Although they imported it from the United States more than a century and a half, little by little they were becoming a basic element of their identity. The ball, as they call baseball in Cuba, has been the main catalyst for the country’s emotions, its virtues and flaws, its dreams and ambitions.

If beating Americans was always a national obsession, with the advent of the 59 revolution, the ball became the only legal battlefield to resolve the differences. Being baseball ceased to be a trade to become a political responsibility that for forty years has generated heroism and glory, but also hopelessness and “treason.”

The game of Cuba tells a piece of this story as its protagonists have lived: the Cuban players. Humble men who first entered a baseball field with the dream of becoming stars, but to which the era was imposing realities in which they had to make decisions that often went beyond the sport. Men who had to decide between being heroes or traitors, between winning a lot or losing everything.

[read more=”Leer Más” less=”Ocultar”]

Analyzing what has happened in and out of the ballparks in these forty years allows us to recreate the hopes and expectations of a whole country, to follow closely historical events as they lived in their time without the adornment of speeches or triumphalism Official, but with the humility of those who were on the frontline; The invasion of Girón, the economic embargo, the victory of Cerro Pela, the failure of the harvest of 70, the exodus of Mariel, the fall of the Berlin Wall, the special period, the exile of Miami.

The game of Cuba tells us what happened in all these years when baseball has been in a trench permanently on both sides of the Florida Strait. And he tells it from a gesture that gave birth to a first hope of reconciliation: The visit in 1999 of a professional American team to Cuba, for the first time since 59.

[/read]

Artistic sheet:
Mercedes Sampietro (narration)
Jorge Perrugorría (Actor)
Ismael Renzoli (to Dir. Rebel Radio)
Leonardo Padura (writer)

[read more=”Leer Más” less=”Ocultar”]

Roberto G. Echevarría (Professor Yale University)
Martín Cabas Pereda (musician)
Jesús Napoli (musician)
Arnaldo González García (musician)
Agustín Suárez Portuondo (musician)
Felix Várela (musician)
Eddy Fernando Vaillont (musician)
Genaro Melero (baseball)
Mario Wad (baseball)
Curro Pérez (baseball)
Humberto Rodríguez (Minister of Sports)
Alfredo Street (baseball)
Toni González (baseball)
Fabio Ruiz (politician)
José Llanusa (former minister of Sports)
Curro Pérez Jr. (baseball)
Rosique (baseball)
Pedro Chávez (baseball)
Roberto Viñas (filmmaker)
Olegario Moreno (politician)
Daniel Díaz Torres (filmmaker)
Joaquín Ortega (Granma journalist)
Ariel Hidalgo (Professor philosophy)
Agustín Marquetti (baseball)
Barbaro Garvey (baseball)
Luis Alberto García (Actor)
Rey Vicente Anglada (baseball)
Euclides Rojas (baseball)
Sarvelio del Valle (Miami journalist)
Pachito Fernández (referee)
Robert Menéndez (congressman Naorteamericano)
Munini (baseball) Liván Hernández (baseball)
Antonio Pacheco (baseball)
“Duque” Hernández (baseball)
Omar Linares (baseball)

[/read]

Director:
Manuel Martín Cuenca

Screenwriter:
Alejandro Hernández
Manuel Martín Cuenca

Executive Producer:
Belén Agosti
Eduardo Campoy

Production direction:
Vivian Agüero
Lillian Hermida

Director of Photography:
Alfonso Parra
Rafael de la Uz

Mounting:
Ángel Hernández Zoido

Original Soundtrack:
Álex García

Technical data

Filming format: Digital Betacam.
projection Format: Digital Betacam.
screen Format: 16/9 – 1:1.85
Color/B & N: Color
Duration: 93 ‘
Language: Spanish

  • Notas del director

    En el año 98 yo estaba en Sierra Maestra trabajando con un grupo de documentalistas cubanos cuando me invitaron a un partido de pelota en el campo. Dije que no sabía nada de béisbol, que me iba a aburrir porque no iba a entenderlo. Pero me convencieron: “la pelota es lo más cubano que existe. En la pelota está la verdadera Cuba”. Al principio no acabé de creérmelo, pero fui.

    Mi sorpresa fue descubrir un fiel reflejo de la realidad del país, una metáfora que me hizo comprender muchas más cosas sobre Cuba que en todos los meses que me había pasado en la isla. Aquella tarde, además, supe un pequeño secreto: al Comandante le encanta jugar al béisbol y no soporta perder, por eso hace trampas. Un viejo que había jugado con Fidel en aquel terrero en los primeros tiempos de la revolución, me confesó que Fidel había hecho trampas para poder ganarles.

    Meses después, investigando, encontré que había decenas de testimonios que confirmaban lo mismo. Entonces pensé: ¿qué pasaría si tratáramos de rastrear la historia cubana, empezando por saber por qué demonios el deporte más norteamericano es también el deporte más cubano y contáramos las contradicciones, las grandezas y las miserias de Cuba? Durante las siguientes semanas estuve tan nervioso pensando que había encontrado una película, que me vino a la cabeza la peor pesadilla de un director: alguien la ha hecho antes que yo. Rastreé los archivos y la filmoteca de la escuela de cine de Cuba, y respiré aliviado: la película con la que yo estaba soñando no la había hecho nadie.

    Eso fue el origen de todo: un sueño, una intuición que me agarró las entrañas y que no me soltó.

    Manuel Martín Cuenca

  • Notas de los guionistas

    Hay un cuento de Borges que habla de un grup de cartógrafos que quieren hacer el mapa más perfecto del mundo, y están obsesionados con ello. Varios años después de corregir y corregir, se dan cuenta del error de base que han cometido: no existe el mapa más perfecto del mundo, porque éste sería del mismo tamaño del planeta, a escala 1/1… Yo creo que me sentí de la misma manera cuando acabamos el guión y tenía que comenzar a dirigir. Investigamos y entrevistamos a gente durante meses, y cada vez estábamos más seguros de lo que queríamos contar, pero todo estaba sobre el papel. En ese momento trataba de repetirme una cosa muy importante: lo que no está en la cámara, no existe. Si no conseguíamos atraparlo en el encuadre, en el sonido, toda la emoción que nosotros podíamos sentir nos podía engañar.

    La empatía es la pero enemiga de un equipo de documental. Crees que lo tienes, porque lo has sentido, pero puedes volver a casa con el saco vacío. Luchábamos contra eso y poníamos todo el corazón en cada minuto de rodaje. Muchas veces acabábamos agotados, porque yo creo que hacer un documental no consiste en ponerse allí y mirar. Hay que implicarse con la realidad, hay que sentir, escuchar con toda tu fuerza, como si el sonido estuviera muy, muy lejos y hubiera que poner todos los sentidos en alerta para tratar de escucharlo. Porque en realidad es así, el sonido está muy lejos para atraparlo con la cámara: está en el corazón de la gente. Y si no ponemos todos los sentidos no lo oímos nunca. Porque lo que importa es la emoción. En este documental lo tengo muy claro: sin el equipo de gente con el que trabajé hubiera sido imposible hacerlo. Pero además, compartimos una sensación. Día a día se iban apropiando de la película todos los que salían en ella, sus protagonistas. Tal y como está ahora, esta película creo que pertenece a los peloteros cubanos y a Cuba. Y nosotros hicimos el trabajo de ponérsela a ustedes ahí delante, en la pantalla, como el explorador que tra un tesoro de una tierra muy lejana. Apropiarse de ese tesoro sería injusto, todos sabemos a quién pertenece.

    Para nosotros, escribir un guión es algo así como conducir un avión hacia una pista de aterrizaje. La diferencia entre la ficción y el documental es que en la ficción la pista siempre está delante e iluminada. En el documental sabes hacia donde quieres ir, pero no ves la pista hasta que estás a veinte metros de ella. Hasta ese entonces tienes que confiar en que la ruta que tienes en la cabeza es la correcta. Creo que el documental, hable de lo que hable, muestre lo que muestre, tiene que partir de una premisa básica; es una historia para ser contada, y por tanto requiere la misma concepción dramática que una película de ficción, ello implica búsqueda de emoción, tensión, simpatía, odio, comprensión, pena. En definitiva, complicidad con un público que siempre agradecerá que le hablen de la guerra fría, el cambio climático o la vida de Maradona como si le contaran un cuento.

    Alejandro Hernández y Manuel Martín Cuenca

  • Notas del productor

    Producir documental es enfrentarse a un supuesto y que vaya tomando realidad. No existe un guión cerrado del que se desprende un plan de producción. Sintetizando, sobre el trabajo de esta producción puedo decir que ha habido dos cosas: rigor y mucha pasión.

    Hacer productos universales es un buen objetivo sobretodo desde un punto de vista de la comercialización, pero la mayoría de las veces resultan descafeinados. En el JUAGO DE CUBA la cafeína está en el planteamiento, donde el espectador es también protagonista y saca sus propias conclusiones, donde además de divertirse le das un papel y puede hacer suya la película.

    Es posible que de esto trate un poco la tolerancia.

    Belén Agosti (Productora Ejecutiva)

Sinopsis

For Cubans, baseball is more than just a national sport. Although they imported it from the United States more than a century and a half, little by little they were becoming a basic element of their identity. The ball, as they call baseball in Cuba, has been the main catalyst for the country’s emotions, its virtues and flaws, its dreams and ambitions.

If beating Americans was always a national obsession, with the advent of the 59 revolution, the ball became the only legal battlefield to resolve the differences. Being baseball ceased to be a trade to become a political responsibility that for forty years has generated heroism and glory, but also hopelessness and “treason.”

The game of Cuba tells a piece of this story as its protagonists have lived: the Cuban players. Humble men who first entered a baseball field with the dream of becoming stars, but to which the era was imposing realities in which they had to make decisions that often went beyond the sport. Men who had to decide between being heroes or traitors, between winning a lot or losing everything.

[read more=”Leer Más” less=”Ocultar”]

Analyzing what has happened in and out of the ballparks in these forty years allows us to recreate the hopes and expectations of a whole country, to follow closely historical events as they lived in their time without the adornment of speeches or triumphalism Official, but with the humility of those who were on the frontline; The invasion of Girón, the economic embargo, the victory of Cerro Pela, the failure of the harvest of 70, the exodus of Mariel, the fall of the Berlin Wall, the special period, the exile of Miami.

The game of Cuba tells us what happened in all these years when baseball has been in a trench permanently on both sides of the Florida Strait. And he tells it from a gesture that gave birth to a first hope of reconciliation: The visit in 1999 of a professional American team to Cuba, for the first time since 59.

[/read]

Ficha técnica

Artistic sheet:
Mercedes Sampietro (narration)
Jorge Perrugorría (Actor)
Ismael Renzoli (to Dir. Rebel Radio)
Leonardo Padura (writer)

[read more=”Leer Más” less=”Ocultar”]

Roberto G. Echevarría (Professor Yale University)
Martín Cabas Pereda (musician)
Jesús Napoli (musician)
Arnaldo González García (musician)
Agustín Suárez Portuondo (musician)
Felix Várela (musician)
Eddy Fernando Vaillont (musician)
Genaro Melero (baseball)
Mario Wad (baseball)
Curro Pérez (baseball)
Humberto Rodríguez (Minister of Sports)
Alfredo Street (baseball)
Toni González (baseball)
Fabio Ruiz (politician)
José Llanusa (former minister of Sports)
Curro Pérez Jr. (baseball)
Rosique (baseball)
Pedro Chávez (baseball)
Roberto Viñas (filmmaker)
Olegario Moreno (politician)
Daniel Díaz Torres (filmmaker)
Joaquín Ortega (Granma journalist)
Ariel Hidalgo (Professor philosophy)
Agustín Marquetti (baseball)
Barbaro Garvey (baseball)
Luis Alberto García (Actor)
Rey Vicente Anglada (baseball)
Euclides Rojas (baseball)
Sarvelio del Valle (Miami journalist)
Pachito Fernández (referee)
Robert Menéndez (congressman Naorteamericano)
Munini (baseball) Liván Hernández (baseball)
Antonio Pacheco (baseball)
“Duque” Hernández (baseball)
Omar Linares (baseball)

[/read]

Director:
Manuel Martín Cuenca

Screenwriter:
Alejandro Hernández
Manuel Martín Cuenca

Executive Producer:
Belén Agosti
Eduardo Campoy

Production direction:
Vivian Agüero
Lillian Hermida

Director of Photography:
Alfonso Parra
Rafael de la Uz

Mounting:
Ángel Hernández Zoido

Original Soundtrack:
Álex García

Technical data

Filming format: Digital Betacam.
projection Format: Digital Betacam.
screen Format: 16/9 – 1:1.85
Color/B & N: Color
Duration: 93 ‘
Language: Spanish

Recorrido
  • Notas del director

    En el año 98 yo estaba en Sierra Maestra trabajando con un grupo de documentalistas cubanos cuando me invitaron a un partido de pelota en el campo. Dije que no sabía nada de béisbol, que me iba a aburrir porque no iba a entenderlo. Pero me convencieron: “la pelota es lo más cubano que existe. En la pelota está la verdadera Cuba”. Al principio no acabé de creérmelo, pero fui.

    Mi sorpresa fue descubrir un fiel reflejo de la realidad del país, una metáfora que me hizo comprender muchas más cosas sobre Cuba que en todos los meses que me había pasado en la isla. Aquella tarde, además, supe un pequeño secreto: al Comandante le encanta jugar al béisbol y no soporta perder, por eso hace trampas. Un viejo que había jugado con Fidel en aquel terrero en los primeros tiempos de la revolución, me confesó que Fidel había hecho trampas para poder ganarles.

    Meses después, investigando, encontré que había decenas de testimonios que confirmaban lo mismo. Entonces pensé: ¿qué pasaría si tratáramos de rastrear la historia cubana, empezando por saber por qué demonios el deporte más norteamericano es también el deporte más cubano y contáramos las contradicciones, las grandezas y las miserias de Cuba? Durante las siguientes semanas estuve tan nervioso pensando que había encontrado una película, que me vino a la cabeza la peor pesadilla de un director: alguien la ha hecho antes que yo. Rastreé los archivos y la filmoteca de la escuela de cine de Cuba, y respiré aliviado: la película con la que yo estaba soñando no la había hecho nadie.

    Eso fue el origen de todo: un sueño, una intuición que me agarró las entrañas y que no me soltó.

    Manuel Martín Cuenca

  • Notas de los guionistas

    Hay un cuento de Borges que habla de un grup de cartógrafos que quieren hacer el mapa más perfecto del mundo, y están obsesionados con ello. Varios años después de corregir y corregir, se dan cuenta del error de base que han cometido: no existe el mapa más perfecto del mundo, porque éste sería del mismo tamaño del planeta, a escala 1/1… Yo creo que me sentí de la misma manera cuando acabamos el guión y tenía que comenzar a dirigir. Investigamos y entrevistamos a gente durante meses, y cada vez estábamos más seguros de lo que queríamos contar, pero todo estaba sobre el papel. En ese momento trataba de repetirme una cosa muy importante: lo que no está en la cámara, no existe. Si no conseguíamos atraparlo en el encuadre, en el sonido, toda la emoción que nosotros podíamos sentir nos podía engañar.

    La empatía es la pero enemiga de un equipo de documental. Crees que lo tienes, porque lo has sentido, pero puedes volver a casa con el saco vacío. Luchábamos contra eso y poníamos todo el corazón en cada minuto de rodaje. Muchas veces acabábamos agotados, porque yo creo que hacer un documental no consiste en ponerse allí y mirar. Hay que implicarse con la realidad, hay que sentir, escuchar con toda tu fuerza, como si el sonido estuviera muy, muy lejos y hubiera que poner todos los sentidos en alerta para tratar de escucharlo. Porque en realidad es así, el sonido está muy lejos para atraparlo con la cámara: está en el corazón de la gente. Y si no ponemos todos los sentidos no lo oímos nunca. Porque lo que importa es la emoción. En este documental lo tengo muy claro: sin el equipo de gente con el que trabajé hubiera sido imposible hacerlo. Pero además, compartimos una sensación. Día a día se iban apropiando de la película todos los que salían en ella, sus protagonistas. Tal y como está ahora, esta película creo que pertenece a los peloteros cubanos y a Cuba. Y nosotros hicimos el trabajo de ponérsela a ustedes ahí delante, en la pantalla, como el explorador que tra un tesoro de una tierra muy lejana. Apropiarse de ese tesoro sería injusto, todos sabemos a quién pertenece.

    Para nosotros, escribir un guión es algo así como conducir un avión hacia una pista de aterrizaje. La diferencia entre la ficción y el documental es que en la ficción la pista siempre está delante e iluminada. En el documental sabes hacia donde quieres ir, pero no ves la pista hasta que estás a veinte metros de ella. Hasta ese entonces tienes que confiar en que la ruta que tienes en la cabeza es la correcta. Creo que el documental, hable de lo que hable, muestre lo que muestre, tiene que partir de una premisa básica; es una historia para ser contada, y por tanto requiere la misma concepción dramática que una película de ficción, ello implica búsqueda de emoción, tensión, simpatía, odio, comprensión, pena. En definitiva, complicidad con un público que siempre agradecerá que le hablen de la guerra fría, el cambio climático o la vida de Maradona como si le contaran un cuento.

    Alejandro Hernández y Manuel Martín Cuenca

  • Notas del productor

    Producir documental es enfrentarse a un supuesto y que vaya tomando realidad. No existe un guión cerrado del que se desprende un plan de producción. Sintetizando, sobre el trabajo de esta producción puedo decir que ha habido dos cosas: rigor y mucha pasión.

    Hacer productos universales es un buen objetivo sobretodo desde un punto de vista de la comercialización, pero la mayoría de las veces resultan descafeinados. En el JUAGO DE CUBA la cafeína está en el planteamiento, donde el espectador es también protagonista y saca sus propias conclusiones, donde además de divertirse le das un papel y puede hacer suya la película.

    Es posible que de esto trate un poco la tolerancia.

    Belén Agosti (Productora Ejecutiva)

Filmography

Filmografía Productora
Filmografía Director
En Desarrollo